Samsung ha puesto la Inteligencia Artificial móvil en el centro de su estrategia para 2026. La noticia con mayor repercusión en medios tecnológicos internacionales este 25 de febrero es su movimiento para integrar Perplexity dentro de Galaxy AI con un alcance más profundo que el de una app convencional. Para el usuario final, esto apunta a un cambio clave: el móvil dejará de tener un único asistente y pasará a funcionar como una plataforma de IA con varios motores especializados.
Qué se anunció y por qué importa
En la semana del Galaxy Unpacked, varias cabeceras de referencia coinciden en que Samsung está reforzando su alianza con Perplexity para llevar su IA al núcleo de la experiencia Galaxy. El objetivo no sería solo preinstalar una aplicación: la idea es que la IA participe en consultas contextuales, búsqueda avanzada, planificación y acciones rápidas conectadas con apps del sistema.
Este movimiento es importante porque rompe el modelo clásico de asistente único. Mientras Apple y Google han reforzado enfoques más cerrados alrededor de sus propios ecosistemas, Samsung parece apostar por una capa de IA más flexible, donde distintos modelos puedan convivir y aportar valor según la tarea.
Del Galaxy AI de 2024 al salto estratégico de 2026
La evolución no llega de la nada. Desde 2024, Samsung había introducido funciones de Galaxy AI centradas en traducción, resumen y productividad. El salto actual es distinto: pasar de funciones puntuales a una arquitectura de asistente persistente, más integrada y capaz de ejecutar acciones de extremo a extremo dentro del teléfono.
Si esta integración se consolida en la generación Galaxy S26, Samsung puede diferenciarse no solo por hardware, sino por experiencia de software inteligente. En un mercado global que mueve más de mil millones de smartphones al año, la utilidad real de la IA puede pesar más que una mejora incremental de cámara o procesador.
Comparativa frente a Apple y Google
Apple prioriza una integración muy controlada entre dispositivo, sistema y nube, con fuerte foco en privacidad. Google explota su ventaja en modelos fundacionales y servicios nativos. Samsung intenta abrir una tercera vía: convertir Galaxy AI en un hub que combine capacidades propias con soluciones de terceros.
Para el consumidor, este enfoque puede traducirse en mejores respuestas, más opciones y menos dependencia de un único proveedor. Pero también introduce retos: coherencia de interfaz, gestión de permisos y transparencia sobre qué modelo procesa cada solicitud.
Qué puede venir después
Si la integración profunda con Perplexity avanza, 2026 puede ser el año en que la IA móvil pase de promesa comercial a utilidad diaria medible. El siguiente paso lógico es la automatización personal: asistentes que no solo responden, sino que ejecutan tareas completas entre aplicaciones, con confirmaciones de seguridad y contexto del usuario.
La compañía que consiga equilibrar velocidad, fiabilidad y privacidad tendrá ventaja competitiva real en la siguiente etapa del smartphone.
Conclusión
La noticia del día deja una señal nítida: la Inteligencia Artificial ya no compite solo por ser más potente, sino por estar mejor integrada en la vida digital de las personas. Con su apuesta por Perplexity dentro de Galaxy AI, Samsung acelera la carrera hacia móviles con asistentes múltiples, más proactivos y realmente útiles. La ejecución definirá al ganador, pero la dirección del mercado ya es clara.
